Polonia es un país profundamente marcado por su historia, que en el último siglo ha sido especialmente dura y
cruel, con invasiones austriacas alemanas y soviéticas.
En muchas ciudades se
pueden visitar lugares que encojen el corazón porque sigue muy viva la herida
que hicieron los nazis al pueblo polaco.
Nosotros actualmente vivimos
en Łódź. Esta es una ciudad situada en el centro de Polonia y que durante
la revolución industrial creció hasta convertirse en la ciudad más grande de
Europa pero la Gran Depresión de los años 30, la guerra de aduanas con
Alemania, la Guerra Civil Rusa más la Segunda Guerra Mundial lo sesgó todo.
Actualmente pese a ser la tercera ciudad más poblada del
país y tener una gran historia parece ser la gran olvidada y es muy poco el turismo que acude a ella.
La ciudad pasó a formar parte del Reich en noviembre de 1939
y los alemanes la renombraron como Litzmannstadt en honor al general Karl
Litzmann, que capturó la ciudad en la Primera Guerra Mundial.
Pronto las autoridades
nazis montaron el gueto de Łódź donde se reunieron más de 200.000 judíos y
algunos gitanos de todos los territorios cercanos.
Era el segundo gueto más grande después del de
Varsovia y estaba tan bien cercado que la comunicación y el contrabando con el
resto de la ciudad era casi imposible, limitando a los que allí vivían únicamente al
racionamiento alemán.
Actualmente se puede reseguir la vasta silueta del gueto por
la ciudad a través de unos muros que la delimitan simbólicamente.
Con el tiempo los nazis transformaron el gueto en un
importante centro industrial que proporcionaba suministros para la maquinaria
de guerra alemana. Y gracias a su extraordinaria productividad el gueto logró
sobrevivir hasta agosto de 1944, cuando la población restante fue deportada a
Auschwitz, siendo así el último gueto en Polonia.
En las cercanías de la ciudad surgieron diversos campos de concentración
y campos de exterminio para los habitantes no judíos de la zona; entre ellos la
prisión Radogoszcz y varios campos menores para gitanos y niños polacos.
Cuando el ejército soviético liberó Łódź el 19 de enero de
1945 tan solo quedaban 900 personas que se habían quedado para limpiar el gueto
después de que, con los soviéticos a las puertas de la ciudad, los nazis deportaran a todos sus habitantes al campo
de exterminio de Auschwitz.
En
total, sólo 10.000 de los 204.000 judíos que pasaron por el ghetto de Lodz
sobrevivió a la guerra.
Actualmente
se puede visitar la estación de tren de Radegast construida expresamente
durante la Segunda Guerra Mundial, cerca del Gueto de Łódź, desde
donde se deportaba a la gente a los diferentes campos de concentración. Ya que
esta se ha convertido en un memorial del holocausto.
Detalle que simboliza el muro que limitaba el gueto.
Monumento del Corazón Roto dedicado al campo de pequeños prisioneros, que se trataba de una área separada del gueto para niños y adolescentes entre 6 y 16 años de edad
Estación de tren de Radegast donde se puede visitar un tren (donación de Alemania) como los que deportaban a prisioneros a los campos de concentración o campos de exterminio, nombrados en grandes lápidas al final de ésta.
Pasillo oscuro que se va iluminando a medida que se camina por él construido en 2005 como Memorial del Gueto de Łódź