Antes de tener hijos ya era un tema debatido en casa. Nos entristece
mucho ver la cantidad de cosas que no nos gustan del sistema educativo
español actual.
Partimos de nuestra experiencia personal.
Ambos nos hemos pasado más de veinte años estudiando y no tenemos
demasiado claro si tanto esfuerzo ha valido la pena.
Yo en
el cole era la típica del aprobado justito. Casualmente aprobada justito
incluso plástica, la asignatura que más me gustaba con diferencia. Y
esas notas que tanto me hacían sentir una inútil y un caso perdido para
toda la vida más tarde me han demostrado que tan sólo me sirvieron para
crecer estigmatizada porque en realidad he hecho y he estudiado todo lo
que he querido e incluso con muy buenos resultados cuando ha sido mi
elección.
Mi pareja era el caso contrario a mi. Se
aburría en clase como yo pero no por la misma razón. Él casi sin escuchar se entera de las cosas así que encontrarse con que el
mismo temario se repitiera una y otra vez incansablemente provocaba que
se dedicase a "enredar" en clase. Todas sus notas eran excelentes pero iban acompañadas de un toque de atención del tutor hacia su comportamiento inadecuado en clase. Además hay que sumarle que después de estudiar una
carrera dura como arquitectura un buen día se encontró en la calle, sin
posibilidades de trabajo a menos que obviara toda su formación y aceptase
trabajos de categoría inferior. Un buen varapalo.
Con esta base nos encontramos con que nuestra hija el próximo curso podría empezar la educación infantil pero hay toda una serie de cosas que no nos gusta de nuestro sistema educativo.
- El
horario escolar. Primera cosa que me parece fatal. En Cataluña la
jornada escolar es partida y los niños deben ir a clase por las tardes a
hacer una ridícula hora y media lectiva. ¿Hace falta realmente? Este
horario implica cuatro desplazamientos al día. A parte de ser
insostenible ecológicamente (porque actualmente son muchísimos los niños que van al cole en coche)
¿se piensan que los padres o tutores no tienen otro trabajo en todo el
día que ir y venir del cole? Esto genera que sean muchos los niños que se quedan
a comer al colegio, cosa que implica que haya niños que están encerrados
durante 7 horas y media (sin contar si hacen hora de acogida) en el recinto escolar.
- El
negocio de los comedores. Porque para mi este horario absurdo escolar responde (entre otras cosas) a un negocio encubierto como es el de los comedores. Donde un
menú escolar cuesta como el de un restaurante pero sin posibilidad de escoger plato. ¿Con qué criterios
se confecciona el menú? ¿De qué procedencia son los ingredientes que se
utilizan? Seguramente muchos padres ni lo saben.
- Aulas masificadas. Sinceramente, que en una aula de P3 haya una profesora y 29 niños me parece un escándalo. Por mucho que en algunas horas pueda haber una profesora de refuerzo... ¿Qué atención se le puede dar a cada niño?
- Libros de texto. Cada año se escuchan historias de editoriales que cambian detalles mínimos de los libros para que éstos no se puedan reutilizar, el elevadísimo coste de los libros que llegan a endeudar a familias e incluso "el maloliente negocio de los libros de texto" cuando ¿realmente son necesarios hoy en día?
- Poco tiempo para jugar. Personalmente creo que el trabajo de un niño es jugar, moverse y experimentar pero no me parece que en las escuelas se dedique demasiado tiempo a ello. Se puede jugar de múltiples maneras y estar aprendiendo mucho con ello pero en nuestro país lo único que parece que vale es rellenar fichas. Vemos como una
salvajada cortarle las alas a un pájaro y no en cambio obligar a un niño
a estar sentado durante horas.
- Fichas.
Fichas. Fichas. Trabajo sobre el papel sentados en una silla dura y poco ergonómica que deja poco tiempo para la exploración real. Salir a la calle y
tener experiencias vivenciales es mil veces más enriquecedor que una
ficha. Todo el mundo lo sabe pero en cambio no queremos que nuestros hijos salgan al exterior por miedo al frio, la lluvia, el tráfico,... Nos dan pena los animales enjaulados del zoo pero no dejar a nuestros hijos encerrados durante horas y horas en la escuela.
- Los deberes. ¿En serio hace falta hacer deberes en casa después de todas las horas lectivas diarias? ¿Y el tiempo en familia? ¿Para cuando? Niños estresados con sobrecarga de deberes que incluso algunas veces acaban haciendo los padres. Absurdo sobre absurdo que refleja de manera genial Raúl Hernández en "la alubia en el yogur y los absurdos del sistema educativo".
- Las actividades extraescolares. No forman parte del propio sistema educativo pero para mí son el reflejo de las deficiencias de éste. Ya que si los padres estuviesen contentos con la educación de sus hijos éstos no creerían necesario complementar las interminables horas de estudio con extraescolares. Como mucho algún curso para profundizar un tema que al niño le apasione pero no todas las tardes ocupadas como se suelen tener porque (repito) ¿y el tiempo en familia?
- Los deberes. ¿En serio hace falta hacer deberes en casa después de todas las horas lectivas diarias? ¿Y el tiempo en familia? ¿Para cuando? Niños estresados con sobrecarga de deberes que incluso algunas veces acaban haciendo los padres. Absurdo sobre absurdo que refleja de manera genial Raúl Hernández en "la alubia en el yogur y los absurdos del sistema educativo".
- Las actividades extraescolares. No forman parte del propio sistema educativo pero para mí son el reflejo de las deficiencias de éste. Ya que si los padres estuviesen contentos con la educación de sus hijos éstos no creerían necesario complementar las interminables horas de estudio con extraescolares. Como mucho algún curso para profundizar un tema que al niño le apasione pero no todas las tardes ocupadas como se suelen tener porque (repito) ¿y el tiempo en familia?
- Las notas. Cortar a los niños por el mismo patrón. Que se
les divida por el único criterio de la edad y no por inquietudes, capacidades,... y después se les subdivida por si son suficientes o excelentes. ¿Pero qué se evalúa realmente?
- No hay garantías de éxito y
en cambio es obligatorio. Para mi es una contradicción espectacular.
Nadie te garantiza que tu hijo vaya a asimilar todo el temario que le
imponen pero no puedes negarte a escolarizarlo. Ni tan solo puedes
escolarizar en otras pedagogías alternativas. Debes hacerlo en aquella
que dictamina el gobierno de turno según sus intereses. El sistema
escolar español ha demostrado de sobras que no funciona, el fracaso
escolar es alarmante pero aun así seguimos enrocados en el mismo sistema
arcaico que se hacía servir a principios del siglo XX. Entonces ¿los
niños son la herramienta del futuro? ¿para qué? ¿para mantener el status quo que tanto interesa a unos
cuantos?
- El uso
de nuevas tecnologías. Para las cuales muchas escuelas ni siquiera
tienen la instalación necesaria. Parece que aportan modernidad e
innovación pero personalmente no lo creo así. Otro engañabobos. Sinceramente los
ordenadores, pizarras electrónicas y tablets por ahora me generan más
reticencia que otra cosa. Os recomiendo la lectura de este post sobre la verdadera innovación educativa.
- Me choca que en países como Finlandia un profesor
de primaria se vea como una eminencia y aquí hay mucho que no sabe qué hacer
y estudia educación infantil. Al final parece que los profesores son como
trabajadores de una fábrica que vomitan el temario un año tras otro
hasta aborrecer la enseñanza cuando pienso que un maestro debería ser un
acompañante. Alguien que detectase las inquietudes de los niños para
proporcionarles las herramientas necesarias para su evolución. Ningún año sería igual porque serían los niños los que determinasen el temario a tratar según sus intereses actuales. No tratar a los niños
como recipientes vacíos que han de ser llenados sino como plantas a las que las regamos para que vayan creciendo.
Cuando los niños
son escuchados se detectan más rápido y mejor posibles problemas. Y si
existe un conflicto se debería poder para máquinas y resolver aquello
que nos quema en las manos. No mirar a otro lado y seguir adelante con
el temario porque sino no se llega a cumplir objetivos.
Incluir
a los niños en las decisiones escolares a parte de ser una experiencia
enriquecedora los hace ser conscientes del lugar, hacerse la escuela
suya y quererla y cuidarla más y mejor.
Ilustración de Creative Thursday
Para todo ello los padres deberíamos ser los primeros en cambiar de mentalidad. No esperar que nuestro hijo salga del colegio cargado de fichas que ha realizado y notas de la profesora diciéndonos cómo es nuestro hijo sino esperar recoger niños del colegio que nos expliquen todas las experiencias que han vivido esas horas que no han estado con nosotros, como se sienten y sus inquietudes.













































