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24 de diciembre de 2014

MI PRIMERA NAVIDAD EMBARAZADA



Esta va a ser mi primera Navidad embarazada y también la primera que Alexandra va a vivir con más consciencia y participando activamente de la fiesta. 

Ya hace días que le cantamos la canción para hacer cagar el Tió y le encanta. Coge cualquier palo o cuchara de madera y se pone a aporrear lo que haga falta mientras canta a su manera con cara de felicidad. 

Estamos todos expectantes por ver como reacciona ante tantas sorpresas, regalos y reuniones familiares que se concentran estos días. Y me temo que todo esto le va a quitar protagonismo a mi barriga.

Frida sigue creciendo silenciosamente. Se mueve mucho, tal y como hacía su hermana, y sus movimientos me llenan de felicidad, ya que para mí son un síntoma de que todo va bien.

No sé si alguien se acordará de la más pequeña y le hará algún detalle. Me temo que mucha gente al no estar presente ni pensará en ello. Supongo que es lo que tiene ser la segunda. Pero por eso yo la quise incluir en nuestra lista navideña familiar y por eso le he querido dedicar este post

A ella y a todas las barriguitas (o barrigotas) que pasarán estas fiestas entre villancicos y turrones (la prueba del azúcar la tengo justo pasado reyes ¡hohoho!). Que también para estos peques pequeñitos también es Navidad y sus madres tendremos un recuerdo precioso de estas fechas con ellos en la barriga. 

¡Así que a ponerse un vestido bien ceñido con el que lucir nuestras preciosas curvas y a disfrutar de esta Navidad tan especial!
 
 

9 de diciembre de 2014

YA SABEMOS EL SEXO ¡Y EL NOMBRE!



La semana pasada fuimos los tres (o cuatro) juntitos a la ecografía de las 20 semanas. Alexandra cogida a su padre alucinaba con la pantalla, sobretodo si salía algún colorín por ahí. Que todo es muy oscuro en las ecografías. Yo también aluciné un rato porque por primera vez giraron la pantalla de manera que yo pudiera ver toda la exploración que hizo la ginecóloga y fue verdaderamente emocionante.

Es una sensación muy especial poder ver como dentro tienes un ser tan perfecto que no para de moverse. Por primera vez en una ecografía se me cayó la lagrimilla. Todo era muy especial.

Y finalmente, después de saber que todo va bien, nos preguntaron si queríamos saber el sexo. ¡Uff! ¡Qué ganas tenía de que llegara este momento! Y el resultado fue:


Estamos muy contentos de repetir sexo. A mí me encantan las niñas y el padre feliz porque un día le dijeron que las niñas son del papa ;D

Una vez desvelado el sexo sólo quedaba poner nombre a nuestra peque. Y después de pensarselo un poco el padre dio luz verde a mi propuesta:

Es un nombre poco común pero me parece muy especial. Un día paseando a Alexandra escuché a una madre y su hija hablando de una tal Frida y enseguida me gustó la idea de llevar una Frida dentro. Supongo que ayuda la admiración que tenemos en casa por la artista mejicana Frida Kahlo pero también que el significado del nombre, de origen germánico, es "portadora de paz". 

1 de diciembre de 2014

DIFERENCIAS ENTRE EL PRIMER Y EL SEGUNDO EMBARAZO



Hoy, para celebrar que estamos en el ecuador (teórico) del embarazo, he copiado descaradamente la idea de Monstruaa y he creado mi propia infografía con las diferencias y similitudes entre el primer y el segundo embarazo que he podido detectar hasta ahora.



24 de noviembre de 2014

MI WISHLIST PARA EL SEGUNDO BEBÉ




Como ya expliqué la semana pasada tenía pendiente hacer la wishlist para el peque (con sexo todavía por determinar) que está en camino. 

Tengo que confesar que es un trabajo que se me hace difícil porque ya no voy tan perdida como con el primero, tengo experiencia y muchas cosas se pueden heredar.

En su día ya hice una lista sugiriendo regalos para hacer a un recién nacido (son detalles que tenemos y creo útiles) y también he hecho una lista con aquellas cosas de Alexandra a las que más rendimiento les hemos dado. Así que cosas nuevas y grandes poquitas, que tampoco está el mundo como para ir derrochando recursos.
BABYWISHLIST

Para empezar me gustaría un chupetero de Raval58. Sus productos están hechos a mano con mucho amor y encuentro mucho más bonito y estimulante uno de éstos que uno de plástico. El cual lo acompañaría de un chupete Suavinex. Ya he dicho más de una vez que sus diseños me encantan y la experiencia me dice que siempre va bien tener un chupete preparado, por si vuelve a pasar como con Alexandra, que los llantos cesaron el día que conoció el chupete.
Para continuar con nuestra locura (léase rutina) de pañales de tela me gustaría ampliar la flota con los nuevos modelos de pop-in. Pero como el primer mes, como mínimo, no vamos a usarlos porque bastante trabajo tendremos ya (aparte de que no es plan de mancharlos de meconio) me gustaría hacerme también con pañales desechables ecológicos como los Naty, que ya enseñé en su día, y que son más respetuosos con el medio ambiente.
Para la higiene y cuidado del bebé me siguen gustando los productos naturales como los de Welleda. Y me he dado cuenta de que no tengo un neceser con el que transportar los potingues de los más peques de la casa cuando salimos de viaje, cuando Women'secret, por ejemplo, tiene un montón de chulos.
Para cuando llegue el momento de la alimentación complementaria esta vez quiero la vajilla Ekobo, de la que estoy enamorada desde que la vi en el blog de Anthologie de papier. Porque su diseño es moderno  pero está hecha con bambú y es más respetuosa con el medio ambiente. Y también ampliaremos la flota con una nueva trona evolutiva Tripp Trapp de Stokke (de la que ya he hablado mucho).
Por otra parte, pese a que mayoritariamente usamos toallitas reutilizables siempre va bien tener algún paquete de toallitas desechables. Con el uso he llegado a la conclusión de que las mejores son estas toallitas húmedas 100% naturales. Porque son las únicas que he encontrado que sean biodegradables y totalmente elaboradas con fibras naturales de fuentes renovables. Y para guardar las toallitas (porque me duran mucho y se me secan) una cajita Funkybox. Me tienen loca desde que las vi, me parecen cajitas muy monas y prácticas.
Todas las imágenes pertenecen a la marca correspondiente
 
La wishlist también debería contener una sillita para el coche (pero todavía no la hemos mirado) y un carrito gemelar, que espero me deje una amiga ;)

Así que por último añado (copiandome de Irene) una sesión de fotos con el bebé. Cosa que no pude hacer con Alexandra y me hace mucha ilusión. Si estuviera en Madrid iría a hacerla con Violeta pero como vivimos en Catalunya me encantaría hacerla con Gemma, la cual sigo por instagram y siempre hace que me salgan corazones de los ojos al ver sus fotografias. 


Imagen del Facebook de Gemmavica Fotografia
 
Y copiándome de Batmami voy a añadir a la lista un regalo para mí ¡porque yo lo valgo!. Y quiero un sillón grandote y cómodo donde poder dar de mamar relajadamente. Eso inicialmente, porque con el paso del tiempo me imagino leyendo libros con mis churumbeles en el regazo, aprendiendo punto (por fin) o quedándome traspuesta mientras se hornean unas galletas :P
Imagen de la página web de Ikea

Aunque como bien se dice lo más deseable es que todo vaya bien y la felicidad nos acompañe para siempre :)

Si quieres ver las #wishlist de otras preñiblogger pásate por:

Amor de Batmami - Lista de caprichos para recién nacido ¡mi #babywishlist!
Mamamedusi - Medusita Wishlist
Padres en pañales - Wishlist para el nuevo bebito
El rincón de Irene More - Lista de deseos para Lentejita
Mamá hace oídos sordos - Nuestra wishlist para el futuro peque de la casa 

18 de noviembre de 2014

¡ESTO SE MUEVE!



Hace más o menos una semana (pasa el tiempo tan rápido que soy incapaz de controlarlo) que definitivamente noto al bebito/a.

Esta vez no he dudado tanto como en el primer embarazo. Rápido he tenido claro que eran toques que venían de mi próximo bebé.

Me lo imagino dando saltos y volteretas dentro del útero, ahora que es pequeño y tiene libertad de movimiento. Eso me hace muy feliz

Cada día soy más consciente de su presencia y cada vez tengo más ganas de volver a tener a mi recién nacido entre mis brazos. De poder tocar su arrugada piel y portearlo dentro del fular. De ponerlo encima de mi barriga y que se esté quietecito durmiendo, sin ocupar demasiado espacio pero desprendiendo mucha calor, con pose de ranita y dando cabezazos en busca del pecho.

Parece increíble que hace apenas un año Alexandra era así y ahora en cambio pocas veces se queda dormida en mi regazo, me pesa demasiado para portearla y la lactancia es mínima y fugaz. 

Esto me hace pensar en lo bien que hice de disfrutar sin prisas de ella, de las siestas practicando el piel con piel, las horas juntas en casa conociéndonos y adquiriendo ritmo. Olvidando (dentro de lo posible) el reloj y cualquier tipo de obligación. 

Porque ya nada volverá a ser igual. No podré pasarme horas en la cama con el bebé porque Alexandra también necesita a su madre.

¿Cómo lo haré? Pues no lo sé, pero ya lo iré contando.

10 de noviembre de 2014

CADA UNO A SU ROLLO



Alexandra lleva unos días que ha decidido ponerse el mundo por montera, pero literal. Después de haber pasado el anterior invierno siempre con gorro (herencia polaca) para después aprender a quitárselos y no dejar tranquilo ningún gorrito de verano en su mollera, ahora, para mi sorpresa, parece que quiere ponerse cosas en la cabeza: cualquier prenda de ropa, juguete o incluso el plato de la comida. Eso sí, una vez vaciado, que tonta no es.

Y mientras ella va descubriendo poco a poco todas sus dimensiones yo intento enseñarle que mamá tiene un bebito en la "panxa" y le damos abrazos y lo acariciamos. Evidentemente esta enseñanza está más cerca de un método conductista que de cualquier otra cosa, ya que ella no tiene ni pajolera idea de lo que hay en la barriga, de lo que ello supone, ni de como va a cambiar su vida a partir de abril del año que viene. ¡Pero quizás sea mejor así! Alexandra me hace reflexionar mucho sobre vivir exclusivamente el presente y lo que ello supone. 

Por mi parte estoy aburrida con mis visitas frecuentes al excusado. No es por nada malo, simplemente mi poder de micción que no tiene límites. A todas las embarazadas nos pasa pero resulta que muchas dicen que cuando finalmente van al lavabo no orinan casi nada y ese no es mi caso, siempre tengo liquido de sobras. De hecho siempre he sido muy meona y durante el primer embarazo también viví mis migraciones constantes al servicio.

Así que con noches en las que llego a levantarme hasta cuatro veces para ir a evacuar y las veces que se despierta Alexandra porque tiene sed, ha perdido el chupete, se ha espantado soñando (o eso creo yo) o quiere mamar,... mi sueño nocturno sigue siendo igual de agujereado que un queso gruyer (que no es cierto que tenga agujeros, es el emmental el que los tiene).


1 de noviembre de 2014

SÍNTOMAS DEL SEGUNDO TRIMESTRE DE EMBARAZO


 
Normalmente explicamos aquello que sale de lo normal. Sobre todo si se trata de estar o sentirse mal, así que hoy he pensado que voy a escribir sobre que me siento bien.

Me encuentro mucho mejor desde hace un par de semanas. Se nota que he entrado en el segundo trimestre porque ya no me siento tan cansada, todo lo contrario, vuelvo a tener energía y ganas de hacer cosas. 

El segundo trimestre es como un oasis en medio del embarazo. Por lo general los malestares del primer embarazo desaparecen (o disminuyen) y el tamaño de la barriga es pequeño todavía para molestar o hacerte sentir muy pesada.

Es un tiempo para disfrutar del período de gestación aunque a mí lo que me está pasando es que me olvido de él. El otro día me vi de repente en un espejo y llegué a pensar: "¡Uy! ¿Y esta barriga?"

Precisamente el miedo que tengo durante este segundo embarazo es a descuidar o desatender al nuevo bebé porque noto una diferencia brutal con la primera vez y se me manifiesta un conflicto entre una hermana mayor, que todavía es un bebé, con todas sus necesidades y dependencias y un nuevo bebé muy chiquitín que por ahora parece que está calladito y no se queja de la locura diaria que tenemos en casa.

Aunque en lugar de regocijarme en  estos sentimientos, que por lo que me han dicho son muy normales, a ver si lo que hago es ponerme las pilas y aprovecho ahora que estoy con fuerzas y energías para preparar la llegada del nuevo miembro de la familia. Demostrando que aprendí la lección del primer embarazo de que no hay motivos para dejar las cosas para el último momento, ya que las últimas semanas mejor dedicarse a descansar y poca cosa más. 

24 de abril de 2013

EL "DOING DOING"


A estas alturas del embarazo el TEMA con mayúsculas es si ya has notado o no el bebé.

Parece que esta señal es motivo de alegría absoluta, incluso más que el resultado positivo en el test de embarazo.

Aunque el embrión empieza a realizar sus movimientos espontáneos hacia las siete semanas, lo normal es notarlas entre las 14 y las 26 semanas (amplio abanico) y más concretamente entre las 18 y las 22 semanas.  Como siempre todo depende, puede que notes los movimientos antes si has estado embarazada con anterioridad (que tendrás los músculos más laxos) o si estas más delgada. Pero ya empiezo a aprender que cada embarazo es un mundo y no hay normas generalizadas.

Según describen algunas embarazadas la primera sensación de los movimientos fetales se pueden confundir con gases o espasmos pero las descripciones más comunes son un pálpito en el estómago, un traqueteo, una sacudida, un ruido del estómago, un golpe en el estómago, un pez que golpea con la cola, un pajarito en la mano o incluso como unas burbujitas que explotan.

Para colmo el otro día llega al correo el post de MrWonderful con la Sra. Wonder (que por lo que veo está del mismo tiempo que yo más o menos) contando su maravillosa experiencia de burbujitas explotando de repente mientras ven una peli y yo con cara de póquer.

¿Por qué cara de póquer? Pues porque a mí imaginación no me falta (o eso creía) pero a casa no han venido ni burbujitas, ni colitas de pez, ni pajarillos a comer de mi mano… ¡Aish! ¡Con lo bonito que hubiera sido!

Yo un día noto una cosa (como tantas otras mil que notas durante el embarazo) y al día siguiente otra vez (será un gas), al tercer día ya te mosqueas (dejémosle tiempo) parece que alguien me haga “doing doing” desde dentro (pensaba yo) pasan unos pocos días y empiezas a creerte que es el bebé pero ¿y si no lo es? (por si acaso calladita.) Al final un día de llorera hablando con el progenitor por whatsapp me arranco y le digo:

-El bebé se está moviendo
-Lo noto
-Bueno, no lo sé seguro
-Pero creo que si
(Algo así fue el monólogo porque no la recuerdo exactamente)

Y ahí se quedó el tema… Aunque yo seguía notando el “doing doing” hasta que este miércoles pasado por la noche estaba yo piernas para arriba para reactivar mi circulación sanguínea y otra vez.

-Ieeeppp!!! Pon la mano aquí!

Concentración absoluta

Y hacen desde dentro una llave de karateka y el padre medio dormido abre los ojos y dice:

-¡Ostras! ¡Lo he notado en el dedo meñique!

¡¡¡¡Bieeennnnn!!!! ¡¡¡Ahora ya es oficial!!! ¡¡Qué suelten el confeti!! 



Esta mantita la compramos justo cuando empezábamos a decidir quedarnos embarazados, ya que apareció en nuestras vidas y fue irresistible no comprarla. Es de las poquitas cosas que tenemos esperando la llegada del bebé .)

17 de abril de 2013

MONTAÑA RUSA



Al principio del embarazo cuando otras embarazadas me comentaban que se pasaban los días llorando por cualquier cosa me parecía horrible. ¡No puedes hacer eso! ¡¡Tienes que ser feliz por el bebé, ya que él lo nota!!

Claro, yo no soy llorona y para mí era muy fácil decirlo.

Pero desde hace unas semanas las tornas han cambiado. No lloro al ver una película o al ver la ecografía del bebé y en cambio sólo que note que mi pareja está disgustada conmigo me hundo en la más profunda de las tristezas... ¡Y no puedo evitarlo aunque piense que no es bueno para el bebé!

Supongo que los continuos días grises de este eterno invierno polaco se han aliado con mis disparadas hormonas y me juegan estas malas pasadas.

Según parece 7 de cada 10 embarazadas dicen sentir cambios de humor durante el embarazo. De hecho, no se cuales son los niveles de progesterona normales en un una embarazada pero en mi última revisión salió que estaba como unas 50 veces por encima de lo normal. -¡La prueba de que el embarazo va bien!- Nos dijo el ginecólogo mirando el resultado del análisis de orina y esbozando una gran sonrisa de oreja a oreja.

-Anda, ¡que gracia!- Pensamos en cambio nosotros dos rechinando un poco los dientes.

Por lo que he leído sobre el tema se aconseja evitar el azúcar, el chocolate y la cafeína. El consumo de estos productos lejos de remediar estos repentinos cambios de humor pueden agravarlos. Una buena dieta, ejercicio, un buen descanso y poder confiar en alguien tus preocupaciones ayudan a superar estos cambios de humor. 

Todo muy bonito pero cuando te lo curras todo lo que puedes pese a encontrarte mal e ir cansada y un poco estresada, sólo falta la más leve insinuación de que algo no lo has hecho bien para que vengan a visitarte todos tus fantasmas y te hundas.

Si no soy capaz de hacerlo bien ahora ¿cómo lo voy a hacer cuando venga el bebé? -Pues todo lo buenamente que puedas- Te dices cuando estas bien, pero cuando sale el batallón de hormonas al terreno de juego realmente no puedes parar de llorar.

11 de abril de 2013

PREVISIÓN DE CATÁSTROFES



No me considero demasiado presumida. Soy de las que no se maquillan casi nunca y el día que lo hago tan solo con un poco de tapaojeras y rímel; tampoco luzco tacones ni otras cosas que desde mi humilde opinión considero que embellece a las mujeres que lo llevan pero que son una tortura y un autoesclavizaje (es mi opinión).

Pero sí que tengo unos mínimos. No puedo salir por las mañanas de casa sin estar bien duchadita, no sé cómo puede vivir la gente sin cepillarse los dientes después de cada comida, ni me verás jamás sacar la basura en zapatillas y antes me quedo en casa que ir a la playa sin estar depilada (cada una tiene sus manías).

Así que en cuanto decidimos quedarnos embarazados uno de los pensamientos que se me hizo inevitable fue: “¿Y qué será de mi? ¿Cuántos recuerdos imborrables quedaran en mi cuerpo para toda la vida de este gran momento?” Porque todas tenemos casos cercanos que se han encargado de explicar con pelos y señales las consecuencias de su experiencia gestacional y a una servidora le han quedado unas cuantos miedos. 

Así que manos a la obra para poder minimizar lo que se pueda los efectos negativos del embarazo.

FLACIDEZ

Por así nombrarla, de partes íntimas que según parece se quedan bastante blandas (tendrías que ver el gesto que me hizo mi prima para definir como se te quedaba el tema) y pérdidas de orina, que según parece puedes evitar con Ejercicios de Kegel. Todo un mundo desconocido para mí hasta que abrí el primer libro para embarazadas. Aunque dichos ejercicios ya los practicaba antes gracias al yoga ahora intento hacerlos siempre que me acuerdo. Lo bueno es que se pueden hacer en cualquier parte, lo malo es que se te olvida hacerlos .P

CARIES

Parece ser que las maravillosas hormonas del embarazo pueden provocar que las encías sangren, además (o como consecuencia) de hacerlas más propensas a acumular sarro y bacterias, lo que pronto puede dar a un montón de caries .) Así que mejor cepillar bien los dientes después de cada comida principal o muy azucarada.

Curiosamente mis encías siempre han tenido tendencia a sangrar aunque me las lavo tres veces al día y cada año me hago una limpieza, pero casualmente desde que estoy embarazada no me sangran. ¿Caprichos hormonales?
  
ESTRIAS

Todo el mundo habla de las famosas estrías y el grandioso y maravilloso mundo de las cremas antiestrías. Y entonces resulta que en el libro “Qué se puede esperar cuando se está esperando” de Arlene Eisenberg, Heidie Murkoff y Sandee Hathway (la bíblia que toda embarazada tiene en su mesilla) voy y leo: “las estrías resultan más temibles que unos muslos flácidos. (…) Aunque no hay ninguna prueba médica de que las cremas ayuden realmente a evitar que las estrías dejen marcas, algunas mujeres afirman que son efectivas.” ¡Toma ya! Que yo sepa dichas cremas no son precisamente baratas así que parece que nuevamente alguien se está forrando con un producto sin eficacia científicamente certificada a costa de nuestros miedos y todas ahí, como tontas, gastándonos la pasta. Según el libro se trata más de tener una buena piel, ya sea heredada o por habértela ganado con años de buena alimentación, ejercicio físico y un aumento constante de peso.

Yo por ahora me hidrato la piel con todas las cremas que he ido recogiendo por casa (ya que las que utilizamos en casa preferimos que no tengan parabenos ni siliconas). Además conseguí que mi cuñado me trajera Aceite de Argán de un viaje a Marruecos que me pongo por las noches en la barriguita y por ahora me resisto a comprarme nada más… a ver si es verdad todas sus propiedades regenerativas de la piel y puedo pasar lo máximo posible sin cremas químicas. ¡Ya os contaré!



VARICES Y DEMÁS VENAS HINCHADAS

¡A esto sí que le tengo miedo de verdad! Porque se las he visto padecer a mi madre y me da escalofríos. Así que:

¡Nada de esfuerzos! Y cuando se va al lavabo aún menos, lo que tenga que salir que salga cuando quiera .P

Evitar calcetines que aprieten (aquí hago lo que puedo)

Evitar permanecer mucho rato sentada o de pie. Esto es casi imposible así q para cuando estoy en el ordenador me he puesto una banqueta para alzar un poco los pies pero no sé si sirve de mucho.

Hacer ejercicio (caminar, nadar o ioga). También lo hago cuando puedo. ¡hihi!

Ingerir suficiente vitamina C, que según parece mantiene las venas sanas y elásticas

Duchas de agua fría directamente en las piernas. Cuando fuera está nevando cuesta un poco hacerlo… siempre pienso q ya lo haré en verano.

Evitar comidas picantes, que en casa nos gustan mucho.

Además no paré hasta comprarme el mismo masajeador de puas que tiene mi hermana, que según parece reactiva la circulación y cuando me acuerdo y estoy de humor me meto caña. Alguna cosa hará, espero.

Y lo que sí que hago casi cada día es un ratito tumbada piernas para arriba contra la pared. En teoría son ejercicios relajantes para la espalda y la zona lumbar además de estimular la circulación de las piernas que todo el día tiene que trabajar contra la gravedad. También ayuda a la eliminación de toxinas y ayuda a conciliar el sueño. Según me han dicho estas posturas también favorecen que el bebe se quede contigo. 

Sigo tres pasos:

 



Para levantarse siempre hay que ponerse de lado, descansar un momento e incorporarse apoyándose en las manos y las rodillas.  

No sé si conocéis algún efecto más del embarazo por el que deba preocuparme o algún remedio infalible porque también he oído hablar de canas y verrugas pero para eso no creo que pueda hacer nada para evitarlo…

2 de abril de 2013

MI CUERPO YA NO ES MÍO



Superadas las quince semanas y con la guinda de que el sábado pudimos ver al bebe por primera vez.

Yo (para variar) nerviosa. No histérica pero si estuve un día con rum-rum en la barriga cuando lo pensaba, ya que es inevitable tener miedo irracional por si algo va mal. Mi marido (para variar) súper tranquilo. Normalmente la pachorra soy yo pero en estas cosas él lo tiene más claro y me decía que viéndome a mi no podía creer que nada fuese mal.

Por suerte el señor que nos hizo la ecografía (un señor mayor muy tranquilo y simpático) se esforzó a hablarnos en el poquito inglés que sabia para no parar de decirnos que todo estaba genial y que el embarazo estaba perfecto.

Fiuuu!!! Podemos respirar tranquilos durante unos días… Ahora toca disfrutar con la imagen que vimos a través de la pantalla de un pequeñito ser que habita en mi, que cada vez es menos pequeñito, que ya pesa 100 gramos y al cual le pudimos ver los ojos, las manos, los pies, la columna, las costillas y el corazón (lo más flipante). ¡Pobrecito! ¡Qué poca intimidad! Tan peque y sus padres ya tocando las narices para ver si todo anda bien. ¡Hehe!

Y yo que no paro de decir, como leí en el libro “Seremos padres” de Elisenda Roca y la dra. Carlota Basil que tengo cuerpo de canelón. Se ha borrado toda curva existente de cinturita y me veo en el espejo con mi ropa de siempre y me pongo negra de lo mal que me sienta. Arrgghhh!!! ¡¡Parezco una napolitana rellenita!!

Si encima le sumo que como no para de nevar hace meses que no me toca el sol y así no hay manera de borrar mis perennes ojeras… ¡¡Me siento horrible!!

Pero bueno, da igual. En breve me voy  de compras y así espero poder empezar a lucir ropa más adecuada a mi estado …¡y con el buen tiempo todo se luce mejor!. Ahora sólo queda esperar a que no me salgan varices para poder lucir vestiditos en verano…

 ¡¡Esto de estar embarazada es un sufrir constante!! …o quizás simplemente es el hecho de ser mujer :’D 
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