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9 de octubre de 2014

FALSO NEGATIVO


Ya expliqué hace unos días cómo en estos últimos tiempos he aprendido que pensar no sirve para nada. Y una vez más la vida me demuestra que ésto es así.

Hace semanas que me siento muy cansada. He llegado a tener días que me los hubiera pasado metida en la cama. Pero tienes un bebé y hay que dar el callo.

Tanto malestar me empezó a escamar y con bastante congoja me hice un test de embarazo que dio negativo. Así que decidí automedicarme tomando un refuerzo de hierro sabedora de que siempre voy un poco baja y la falta de hierro produce sensación de cansancio.

La verdad es que desde entonces me siento un poco mejor pero algo sigue habiendo ahí. Porque ya no soy la de antes y estos síntomas se me hacen conocidos.

Así que finalmente (me costó pero lo hice) decidí hacer una visita al médico y al explicarle como me sentía me miro levantando una ceja. Me hizo unas pruebas y al cabo de los días, cuando fui a por el resultado, tan solo abrir la puerta me soltó con una gran sonrisa: 

"-Montserrat! Estàs embarassada!!!

"-Collons! No me ha dejado ni sentarme! -solté yo.

Entre pitos y flautas me he comido el primer trimestre. Así que ayer, en una ecografía preferente, vi por primera vez ese ser que a aparecido en nuestras vidas sin que nadie lo llamara. El que soporta silenciosamente los meneos, llantos y monerías de su hermana. El que ya tan pequeño nos tiene desconcertados entre un "y ahora como lo haremos" y un "pues quizás sea mejor así".

Y quiero pedir perdón. Perdón a toda esa gente a la que le he metido la chapa durante todos estos años negándome en redondo ante la feliz idea de mi pareja de que una vez tuviéramos el primer hijo rápido iríamos a por el segundo; dando mil argumentos por los que yo ni loca haría tal cosa porque una vez más "La vida es lo que te sucede mientras estas ocupado haciendo otros planes".


"Life is what happens to you while your busy making other plans" es parte de la canción "Beautiful boy" que le escribió John Lennon a su hijo Sean y se publicó en 1980

26 de marzo de 2013

EL SUEÑO DE LA EMBARAZADA



Muchos días de este primer embarazo he tenido la impresión de estar simpatizando con el ser que habita en mí e imitar su comportamiento: comer y dormir.

Tengo que reconocer que yo siempre he sido dormilona (cosa que no sé cómo gestionaré en su momento) pero ahora aprovecho mi situación para darme vía libre siempre que lo necesite para dormir un rato o simplemente descansar. ¡Y qué bien que sienta!

Parece ser que a la que podemos culpar de este estado de somnolencia permanente es a una hormona llamada progesterona. Y como hay escusa perfecta y todo el mundo lo entiende hay que aprovechar al máximo.

Lejos de hacer broma con ello yo siempre he pensado que no hay mejor medicina que el sueño. Lo cura todo. Y ahora que el cuerpo trabaja a toda máquina seguro que no hay nada mejor que un reparador sueño, tomarse la vida con más calma, aprovechar para disfrutar y hacer lo que te pide el cuerpo.

Nunca tomo café ni ningún estimulante y encima ahora me han dicho que tengo la tensión baja. No suelen recetarte nada para la hipotensión y es bueno no tomar todo este tipo de estimulantes que solamente hacen forzar la máquina; así que tengo mucha más sensación de sentir mi cuerpo y danzar a su ritmo sin forzarlo demasiado. Cuando me da miedo tener alguna pájara me he acostumbrado a tomar cacao y frutos secos. Aunque estos no son de efecto inmediato son un gran aporte de hierro.

Es curioso como en nuestra sociedad actual hemos llegado al punto de premiar siempre al que parece más activo y consumir la vida a grandes bocados y criminalizar el que la saborea a pequeños mordiscos. Y así llegas al embarazo y te das cuenta de que te preocupas y te sientes mal por estar siempre cansada. Pero perdemos de vista que como nos comentan en el libro Qué se puede esperar cuando se está esperando  “el cuerpo de la embarazada está trabajando con mayor intensidad que el de una mujer no embarazada que sube una montaña, incluso cuando está descansando; lo que pasa es que este esfuerzo no resulta visible.” De hecho algunos días he comprobado que durante las más o menos ocho horas que duermo cada noche llego a perder exactamente un kilo. Sinónimo de que mi cuerpo no ha parado de quemar calorías porque no descansa ni un minuto.

En el librito que me dio la matrona en su primera (y por ahora única visita) me llamó mucho la atención que tratan el tema del hipersomnio como una “regresión” (identificación con el feto) que es un poco como introducía yo el tema de cómo me sentía con todo esto del sueño; según comentan la causa son los cambios hormonales y la sensación de incógnita. Como el inconsciente no se siente capaz de definir la causa de tanto cambio decide hacer como un “standby” durmiente. Llama la atención que yo siempre he practicado mucho esta técnica. Cuando un tema te supera desconectas un rato durmiendo y después, más relajada, seguro ves las  cosas de manera diferente.

Igualmente por lo que dicen a partir del cuarto mes este cansancio crónico remite, aunque puede reaparecer los últimos meses de embarazo.

Lo que he notado desde hace unas pocas semanas es que mi sueño no ha disminuido pero se fragmenta en mil pedazos durante la noche y he llegado a tener momentos de no poder volver a dormir durante una hora o dos, a costa de después no poder levantarme por la mañana. Siento que la causa es que me encanta dormir boca abajo y como mi vientre ya sobresale un poco tengo miedo y me despierto un tanto preocupada por si no estoy chafando demasiado la barriga. Pero poco a poco estoy modificando mi posición inclinándome un poco más de lado. También me ayuda una buena ducha con masaje y ejercicios de yoga antes de ir a dormir. Definitivamente es el momento de cuidarse. 


19 de marzo de 2013

EL PASAJERO

Hoy una entrada muy especial porque una vez superada la semana 13 me decido a hacer definitivamente público nuestro embarazo :)
 
Aunque yo quería esperar a hacernos la ecografía del primer trimestre y asegurarnos de que todo va bien para proclamarlo a los cuatro vientos, pero como nos han dado hora para el 30 de marzo y aún queda un poquito y el padre de la criatura está como loquito esperando a que me decida para poder decírselo a todo el mundo, he elegido este día tan especial para darle la sorpresa. ¡Así que ya está!

Desde que empezó 2013 que no estoy sola ni un minuto, ya que tengo un pasajero acompañándome a todas partes. La verdad es que pobrecillo se está portando bastante bien porque no he tenido ningún día vómitos ni nauseas. Tan solo un hambre terrible, sentirme muy débil y algunos días un poco revuelta. Y es que ¡como quema energía! Me imagino mi cuerpo como una máquina trabajando a toda castaña ¡Más madera! ¡Más madera!
Por suerte desde hace una semana me siento mucho mejor. Ya no tengo esa hambre que me tenía medio desmayada por los rincones y aguanto mucho mejor el ritmo del día a día. Supongo que es la señal de inicio del segundo trimestre (que por el que todo el mundo dice es el mejor)
En cuanto al pequeñajo estoy súper fascinada como en menos de tres meses ha conseguido pasar de ser una célula que no se podía observar a simple vista con el ojo humano a tener más o menos el tamaño de una lima con todos sus órganos vitales creados. ¡De verdad que la naturaleza es increíble! Yo había observado alucinada en mi huerto urbano como de una semilla crecía toda una señora planta poquito a poco con sol, agua y cuidados pero de verdad que esto es maravilloso y logras entender porqué  a las madres les gusta tanto hablar de su embarazo y sus hijos.
Cosas que me han llamado la atención durante esta época son dos:
Una es como las mujeres que ya han sido mamás, al enterarse de que estas embarazadas, de repente les brillan los ojos y te explican con todo el cariño del mundo recuerdos que tienen ellas de ese gran momento. (Cuando te encuentras mal te cuesta entender porqué les hace tanta ilusión pero supongo que con el tiempo lo que menos recuerdas es lo mal que se sentía tu cuerpo y te quedas con la esencia)
La segunda es lo poco naturalizado que está el tema del embarazo, parto y lactancia. Cuando no estás metida en el ajo no te enteras ni interés que tienes en el tema pero cuando comienzas a interesarte por éstos te das cuenta que a todo el mundo le da pavor e incluso asco pensar en el parto y que la imagen de la mujer dando de mamar ha pasado de ser una imagen natural a ser una imagen que nos incomoda. ¿Qué puede haber pasado? Hay quien dice que si los que hicieran este trabajo fueran los hombres otro gallo cantaría, y seguramente es verdad, ya que por desgracia en nuestra sociedad la mujer lucha cada día por parecerse más al hombre. Pero por suerte he descubierto que hay muchas mamás que reivindican vivir su maternidad sin complejos y más cercanas a la naturaleza.
 
¡Y muchos padres que acompañan a estas mujeres valientes y disfrutan también al máximo de su paternidad! ¡Y hoy es su día! Yo y nuestro “Mininuestro” hemos hecho el primer regalo al que es el mejor pre-padre del mundo (en casa) Porqué estamos súper contentos de que nos cuide y nos quiera tanto aunque  sea un poco gruñón. Tener un confidente que te acompaña y te mima en los momentos débiles es muy grande.
La llegada de un nuevo ser a la familia debe ser disfrutada por todos los miembros de la familia desde el primer momento. Vale la pena que todo el mundo disfrute de ello. No creo que haya que ser la mujer de mi niño, mi embarazo, mi parto, mi, mi, mi…
Y como yo también tengo padre quería también dedicarle un trocito del post. Y por eso he colgado esta foto (que me encanta) de cuando yo era un bebé donde se ve a un padre novato súper apurado con su nueva niña con un ataque de llanto. ¡Haha! ¡Me parece buenísima!! Porque pienso que a mí me esperan muchos momentos de estos en los que no entenderé nada y que me harán acordarme de mis padres y supongo que los entenderé un poquito mejor.
 
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