Ya sabéis que estaba combinando lactancia y embarazo, pero que es
complicado, porque con el embarazo la leche va a menos y suele llegar a
desaparecer en la mayoría de los casos. Muchos niños, sobretodo los mayores, acaban
destetándose.
Hay otros que pese a no salir leche siguen mamando necesitando aquello de más que aporta la lactancia a parte de la alimentación pero no ha sido el caso de Alexandra. Ella se enfadaba cuando no salía leche y como poco a poco ha ido comprendiendo que de ahí no iba a sacar nada más las tomas han ido a menos hasta desaparecer. Como me dijeron en el grupo de lactancia es una niña práctica.
Durante el día no ha habido problema porque yo le ofrecía el pecho cuando le veía que podía necesitarlo y ella al mamar dos veces y no salir nada se separaba y se iba. Por la noche ha sido peor ya que demandaba y al no salir leche no se quedaba satisfecha y a la hora se ponía a llorar de nuevo. Entonces empezamos a ofrecerle agua o leche de brick. Bebia y se volvía a dormir.
Así día
tras día hasta acostumbrarse y llegar al momento actual, en el que duerme las noches del tirón. Se ha olvidado de
la leche y por fin podemos descansar todos. Aunque a mí me ha quedado un
regusto amargo por las noches que ella lo ha pasado mal. Nosotros
no entendíamos que sucedía (porque ni siquiera sabíamos que estávamos esperando
otro bebé) y no sabíamos como solucionarlo.
Mi última consulta al grupo de lactancia ha sido si debo darle algún suplemento a Alexandra como la leche de fórmula, ya que se supone que hasta los dos años los niños son lactantes. Pero me dijeron que si ya come de todo, cosa que sí hace, ya obtiene todo lo que su cuerpo puede necesitar.



